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Entrevista a T. Ángel



T. Angel / Felipe Mazzucatto, 2020


CSS: En relación a lo que fue el mundo de la body modification - modificación corporal -, ¿la comunidad LGBTQIA+ tiene algo que celebrar?


T. Angel: Buena pregunta. Creo que el primer punto es entender que no existe un mundo de modificación corporal sin la comunidad LGBTQIA+. Ni antes, ni ahora y probablemente tampoco en el futuro. En otras palabras, sin la comunidad LGBTQIA+ el mundo de la modificación corporal podría no existir o existiría de otra forma. El segmento de piercings contemporáneos, por ejemplo, es todo resultado del desenvolvimiento y trabajo de personas LGBTQIA+. En este sentido, como comunidad LGBTQIA+, no tenemos mucho que celebrar en relación a la actualidad del mundo de la modificación corporal, siempre hemos estado circulando y construyendo espacios seguros e interseccionales dentro de un campo complejo. El mundo de la modificación corporal, especialmente en nuestro caso brasileño, necesita reconocer y aprender de estas relaciones, valorar las contribuciones de las personas LGBTQIA+ a sus profesiones y culturas y, a partir de ahí, buscar mejorar. Combatir la LGBTfobia en el medio es urgente, ya que su existencia es la negación de nuestra propia historia. Creo que es por eso que tiendo a defender la idea y resaltar las diferencias entre la comunidad de modificación corporal y la comunidad de monstruos.



CSS: ¿Notas alguna evolución en los estudios, en cuanto al respeto?


T. Angel: Hay una especie de evolución lenta, que sigue al resto de la sociedad, pero ha pasado (y como decía siempre ha pasado, porque la lucha del movimiento LGBTQIA+ es constante). Al mismo tiempo, también tenemos lo contrario y considerando que estamos hablando de violencia estructural e institucional, terminan siendo más fuertes. Creo que las elecciones de 2018 abrieron lo que estoy hablando. Los estudios abiertamente fascistas o de tendencia neonazi se sintieron cómodos dando la cara. Y no es un fenómeno nuevo, en la comunidad de modificación corporal todo ha existido siempre, estas personas simplemente se sintieron cómodas con la ola que nos llevó al fondo del pozo en el que estamos. Y está el grupo “neutro”, “exento”, y también, el que no se asume como fascista pero que se articula en el mundo en sintonía con este tipo de ideología. Como diría Gramsci, “Odio a los indiferentes”.

Mi trabajo en medio de la modificación corporal - teoría freak y centrada en la comunidad - en este momento se está proyectando hacia el futuro, que probablemente no veré, pero quiero salir de ese avión sabiendo que traté de dejar semillas. Faro, ¿sabes? Y también como plaga dentro de una lógica violenta de normatividad compulsiva que responde a la lógica e interés del capital, cisheteronormatividad, capacitismo, sexismo, especismo y blanquitud.



CSS: Ves la posibilidad de un plan? ¿Ves el arte corporal como una clase?


T. Angel: Entiendo al grupo de personas con modificaciones corporales como una categoría de diferencia, es decir, como un marcador social de diferencia (y que casi siempre se ignora como tal). Necesitamos, por supuesto, considerar la asimilación por parte de la hegemonía y el capital de algunas técnicas, como el tatuaje y el piercing y, en ese sentido, ser conscientes de su camino a seguir para satisfacer una demanda de normatividad y burguesía. Por otro lado, tenemos la categoría freak que se plantea no como una identidad, sino como una posibilidad de crear un problema, como lo queer, sin embargo, con sus especificidades. Desdibujando las configuraciones de lo que se entiende por cuerpo humano, jugando con todas las fronteras, potenciando la diversidad de la vida, potenciando la vida misma dentro de un sistema de necropolítica, como el nuestro... Y, sobre todo, con una sensibilidad y una criticidad del mundo (y de sí) con, entonces, conciencia de clase, con conciencia de su lugar en el mundo tal como se configura. Camino más por estos caminos... Una buena parte de la comunidad de modificación corporal -post asimilación- se cree élite, quiere ser élite y reproduce la mentalidad violenta de la clase media. Síndrome de Doña Florinda, sabes?



CSS: Económicamente, podemos mencionar el desfile LGBTQIA+ (entre tantas posibilidades), para ejemplificar cómo están perdiendo los estudios prejuiciosos, y sabemos que algunas personas solo piensan con el bolsillo, ¿puede ser este un camino?


T. Angel: Honestamente? Lo siento no. Y si la preocupación de mirar a nuestra gente <con humanidad> es ganar o no perder económicamente, ya estamos hablando de una premisa equivocada. Exención Creo que la educación es el camino. No una educación cualquiera, sino una que esté y esté enfocada a la emancipación de las personas y que además se sitúe más allá del capital. Una educación liberadora como la que propone Paulo Freire, Bell Hooks y tanta gente que trabaja en educación, que es muy difícil de lograr dentro de un sistema que hace creer a los pobres que tienen la culpa de su pobreza, esa tontería de la meritocracia. Y tampoco es la educación sola, sino un conjunto de fuerzas, instituciones y personas comprometidas con la transformación real del mundo. Lo que siempre ha existido

también y, sólo por eso, estamos postergando el fin del mundo. También debemos considerar que vivimos en un momento complejo y doloroso. Vemos personas/empresas racistas, LGBTfobicas, sexistas que cuando salen como tales aumentan el número de seguidores, ganan nuevos apoyos, cierran nuevos contratos… Vemos agresores y abusadores de mujeres trabajando como si nada. De todos modos. No quiero estar cerca de empresas/personas que se preocupan por la vida y la dignidad de mi gente (ya sea LGBTQIA+ o freak) en función de cuánto dinero ganarán o perderán. Este tipo de mentalidad es parte del problema profundo e histórico que subyace en nuestro país marcadamente colonizado.



CSS: ¡Muchas gracias por el chat! Este espacio final es tuyo, ¡así que di lo que quieras!


T. Angel: Muchas gracias por el espacio de conversación. Defender la educación pública gratuita, laica y de calidad. Defiende la ciencia. Regulariza tu registro electoral, vota conscientemente y organízate para fortalecer personas y espacios que promuevan la vida. Dejemos de hacer famosos a los estúpidos. ¡Besos para todos!




La opinión del columnista no es necesariamente una opinión del Coletivo Sala Solidária

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T. Angel

Historiadora, autora del libro 'La Historia de la Modificación Corporal en Brasil -1980-1990'. Creadora de la plataforma FRRRKguys.



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